Turismo Rural: camino hacia la reactivación de la industria sin chimeneas...

La crisis producida por la pandemia del covid-19 ha generado significativas bajas a nivel mundial, no solo en cuantiosas perdidas humanas sino también en cientos de millones de dólares de inversión para las economías globales. La industria del turismo no ha escapado a esta realidad disruptiva y por el contrario a impactado de forma enérgica y contundente, especialmente en países donde este sector ha representado siempre un importante músculo para su estabilidad y crecimiento económico.

 

Los viajes y el turismo han sido un sector fundamental que por décadas se han caracterizado por la contratación de muchísima mano de obra, pero que hoy, se encuentra entre los más amenazados, con puestos de trabajo en riesgo en toda su cadena de valor.

 

El paradigma mundial se agudiza mayormente en países que poseen altos niveles de déficit en su infraestructura y sistemas sanitarios y que, como es el caso de la mayoría de los Estados latinoamericanos, carecen de políticas públicas y medidas concretas para hacer frente a esta compleja situación.

 

Aunque el futuro del turismo no está claro al ciento por ciento, ya existen algunas tendencias y recomendaciones que se encuentran en proceso de ejecución y que han surgido como resultado del estudio de científicos y especialistas del mercado, lo cual apunta a un resurgimiento gradual y re-posicionamiento del turismo interno y rural, agroturismo y ecoturismo como un nuevo camino hacia la reactivación de la industria sin chimeneas.

 

Países como España, Francia, Australia, Nueva Zelanda, Canadá y Japón, han puesto en marcha sus planes de reactivación del turismo, los cuales incluyen medidas concretas para la inversión económica y la mitigación del cierre de operaciones de las empresas del sector, particularmente Mipymes, con medidas y garantías fiscales y facilidades monetarias, inversiones para actividades culturales y artísticas, bonos turísticos para generar la circulación de divisas, subvenciones y apoyo tanto a empleadores como empleados, de manera tal que se rescaten y preserven sus puestos de trabajo; todo ello acompañado de campañas de promoción e importantes protocolos y controles de bioseguridad para preservar la vida de sus habitantes y visitantes.

 

Seguramente, el distanciamiento social será parte de la nueva manera de vivir y hacer turismo interno, pero también la oportunidad perfecta para valorar, explorar y comprender consistentemente aquellas riquezas naturales y de nuestro entorno rural que por muchos años hemos olvidado y descuidado.

 

Por: Ricardo David Araúz

Comunicación y Políticas Públicas.